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SOY GÓTICO

El Gótico es una cultura (no subcultura, ok?), un estilo, una manera de pensar. Lo común de esta cultura gótica es una apreciación por la dicotomía de la vida, el contraste entre la luz y la oscuridad, el bien y el mal, con la conciencia de que no hay una sin la otra, y la idea de que los juicios y valores asignados comúnmente a lo distinto no son necesariamente ciertos.
Los góticos tendemos a tener un sentido del humor oscuro y perverso, le tenemos amor a la literatura, a la historia, a la música, a la poesía, a la belleza, a la fealdad, a lo viejo, a lo raro, a lo arcano, lo profano, lo distinto, lo pálido, a los ojos delineados, y uñas negras, a los libros, vampiros, al teatro, a la muerte, al amor, a la vida, a la tristeza, a las lágrimas, a la melancolía, etc...
Tratar de clasificar lo gótico es inútil, tal como los sentimientos, el espectro de intereses, estilos y actividades difieren, como todo, mucho entre cada persona, algunas veces el aspecto exterior puede ser similar, e incluso esto no es suficiente para relacionarnos con personas con aparentes gustos afines. Finalmente el amor por la oscuridad parecemos compartirlo.
Gran parte de la cultura gótica es muy rica y reflexiva. En especial la literatura, con todos los autores y la gama de sentimientos y miedos que despiertan con sus oscuras letras. O el cine de culto, películas viejas, cine mudo, etc.
Somos ante cualquier nombre que se les pueda ocurrir, seres humanos que preferimos no dejar que la vida nos pase inadvertidamente resistimos el adormecimiento y la embriaguez de una sociedad enferma de violencia que requiere que seamos gente estándar y ante todo, la alienación por exceso de estupidez. No pretendemos con esto elegirnos como alternativa social; no hay nada más alejado a nuestros intereses. Simplemente enuncio algunas de las ideas que definen nuestro perfil y nos posicionan en un lugar determinado en  la sociedad la cual, mayormente, por ignorancia vincula a la gente que se relaciona con el gótico con ideas negativas y simplemente por nuestro gusto, por  vestirnos de negro. En otros casos, por culpa de gente que dice ser de la escena que lejos de ser interlocutores audaces, sin referentes válidos, prefieren contentarse con exasperaciones de discursos autistas que profundizan más la ignorancia y el oscurantismo sobre estos temas. Hoy muchas personas se dicen llamar góticos sin serlo, incluso evocan este principio de oscuridad creyendo que es lo que los anima, cuando en realidad detrás de sus atuendos lujosos no vemos sino el mismísimo rostro de frivolidad e impostura misma que ellos dicen despreciar convirtiéndose así en bestias transvestidas que se empantanan en contradicciones y en dobles discursos.
En conclusiónn, el gótico no es máss que una expresiónn de la belleza, la elegancia, el sentimiento y el arte, juntos en un movimiento tan vasto, tan rico, como lo puede ser el alma.

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