lunes

La Infiel

Con un suave aflato apagó la diminuta llama
Oscureciéndolo todo, arrebatándome el alma.
El sonido de una muda aurora invoca a la muerte
La risa alegre se torna perversa, invadiendo mi mente.

Poco a poco la oscuridad fue consumiendo el medio
El corazón latente se detiene lento, repleto de miedo.
Mis débiles palabras próximas a naufragar tu contorno
Con precario entusiasmo imploran tu divino retorno.

Tu intrépida figura confiesa tu deseo concluido
Lloro desconsoladamente, ¿Por qué no fui el digno?
Mas haz de saber Señora de la Hipocresía
Nunca te perderé, pues nunca fuiste mía.

Tú mirada se perdió en el horizonte, junto al llanto del cielo
Con la ventana entreabierta se percibe la danza del desvelo;
Los ángeles callan, los animales tiemblan, tú no contestas,
En la noche eterna, discuto con el viento, ya no quiero que vuelvas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario