Me saqué el saco y me paré en la lluvia. Siempre fui así de loco. Tu me mirabas desde la ventana. Siempre sentía que estabas afuera mirándome.
Yo siempre era el misterioso, con ojos oscuros y cabellos descuidados. en cambio tú, eras elegantemente sensible, pero demasiado bueno para importar. Entonces te paraste a mi lado con nada que decir; además de algún comentario sobre el tiempo...
Bien, en caso que no lo notaste, en caso no lo viste, este es mi corazón sangrando ante ti; este soy yo de rodillas.
Sabes bien, estos juegos tontos me están rasgando, tus palabras irreflexivas están rompiendo mi corazón, tu estás rompiendo mi corazón.
Siempre fuiste brillante a la mañana. Fumando tus cigarrillos mentolados, hablando sobre el café; tus filosofías de arte, la música te movió, te encantaba esas canciones a las cuales yo, personalmente, no encontraba sentido alguno y hablarías de tu gente amada. Me enseñarías cosas honestas, cosas que eran osadas, cosas que eran limpias; Cosas que sabías que sólo de ti significó. Pues yo escondí mis manos manchadas en mi espalda, en alguna parte a lo largo de la línea, yo debo haber borrado la huella contigo.
Por ese primer beso, por las caricias, por las palabras que el viento aún no se quiere llevar, y que por el contrario se marcan en mí como tatuajes a la piel, te amo por ese suspiro que inspiras en mí, por esa sonrisa pícara que arrancas de mis labios con sólo pensarte, te amo porque eres tú, porque existes, porque a mi mente, a mi corazón y a mis ilusiones le perteneces, y porque a ellos mismos se les antoja amarte... AUNQUE SIN REPUESTA RECÍPROCA.
Discúlpame, creo que te he equivocado por alguien más, alguien quien importa, alguien mas que yo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario